domingo, 25 de octubre de 2020

El Barça no es el "VARça"


Ni nunca lo será ni falta que hace. El final del mandato de Bartomeu está resultando en una descomposición trágica del gran gigante competitivo que comenzó a crearse en 1990 con Cruyff. Si nos retrotraemos al año 2000 con Gaspart como presidente veremos muchas similitudes con la situación actual del Barça. Dividido en lo social, sin una directiva fuerte , con un Presidente más fuera que dentro debilitado por sus enormes errores de gestión, en el escenario de una inédita y gravísima pandemia que provoca una crisis económica sin precedentes, con un gran déficit de estrellas ("portaaviones" que llamaba Laporta) determinantes en una plantilla llena de carencias con Messi deprimido y en la recta final de su carrera con poco protagonismo ya en las grandes citas, como digo, los parangones son claros con aquélla época de Gaspart. Hasta los fichajes estrella, carísimos pero mal elegidos por los directores deportivos ,son parecidos: Overmars, Saviola o Riquelme con Gaspart o ahora Coutinho, Dembelé o Griezmann con Bartomeu.
Por esta razón sería bueno que el barcelonismo y los actuales dirigentes del club ( y los que vengan muy pronto) sepan salir de esta situación de crisis tirando de experiencia porque esto ya lo vivimos sinceramente. ¿Y cómo salimos de aquel infierno en los inicios del s.XXI? Gaspart no ganó ni un solo título en 3 años de mandato y en el 2003  un joven Laporta y un equipo vigoroso de talentosos  directivos ganaron las elecciones. Comenzó una era de ilusión y de unión frente al enemigo. Se recondujo la política deportiva con Txiki en la dirección técnica, Sandro como VP deportivo acometiendo los fichajes y la figura paternal de Cruyff asesorando desde su retiro. Aquellas piezas dieron con una combinación ganadora e imparable; y esto provocó ilusión y unidad en el barcelonismo. Hubo divergencias (la dimisión de Sandro) y problemas, no fue fácil, pero el empuje y el vigor del liderazgo de Laporta sostuvo al Barça que nunca se apartó de su objetivo firme de ganar títulos y ser el mejor club del mundo. Una cosa es consecuencia de la otra. El origen fue una vigorosa, firme e inteligente reunión de barcelonistas con un objetivo claro: ganar y crear "el círculo virtuoso" que llamaba Ferrán Soriano. Es decir, fichar  grandes jugadores, que jueguen alegre y sin inhibiciones en el campo, comporten admiración mundial , ganen títulos y consigan a su vez generar ingresos por marketing y publicidad. Parece sencillo y sabemos que no lo es. Pero el planteamiento aun siendo simple siempre debería ser ese. Laporta lo consiguió y se ganaron muchos títulos, dejando al club en lo más alto, ingresando más que nadie y con más seguidores que ningún otro.
En la situación actual todo es nebulosa. No hay un objetivo marcado. El entorno barcelonista está desunido y esperando elecciones. No existe liderazgo en el club, tampoco en el vestuario. Messi es un capitán invisible. Ni está ni se le espera ya a estas alturas. Sin otras estrellas en un equipo que lleva 5 años sin reforzarse de verdad, con falsos cracks y juveniles llenos de calidad pero que aún les queda mucho para llegar a ser lo que apuntan, la situación es de inferioridad competitiva frente a los rivales. Koeman está sólo ante el peligro. Remando contracorriente para crear un grupo competitivo. Pero ni tiene armas ni tiene el suficiente apoyo institucional, económico y social.
Los que me siguen conocen la enorme admiración que siento por Ronald . Es mi entrenador perfecto para el Barça y el que mejor puede hacerlo . Tendrá siempre mi apoyo pero el gesto de amor y fe que ha tenido con el club aceptando la oferta de Bartomeu es muy injusto para él. Creo sinceramente que Koeman tendría que habérselo pensado mejor (como hicieron otros como Xavi). Nadie debe dudar del compromiso y el amor que Koeman siente por el Barça pero se me antoja abusivo el chantaje emocional al que le estamos sometiendo. Nos está dando mucho para conseguir muy poco.En esta situación que el club vive, es innecesario y doloroso gastar el valioso cartucho de Koeman.  Con estos mimbres, es decir con los "mismos once cabrones de siempre" al que se le han unido un puñado de fabulosos juveniles, deportivamente poca cosa se puede lograr. Y él debería saberlo. Pensar que podrá resistir esta tormenta perfecta y que con el nuevo Presidente podrá continuar su trabajo es ser demasiado optimista. Es un riesgo muy alto para su prometedora carrera de entrenador. Simplemente esperando un año podría haber tenido su oportunidad de llegar al Barça y comenzar un ciclo ganador en una nueva era de ilusión. En estas condiciones, él también está siendo ninguneado e incluso humillado (en Getafe le insultaron los jugadores rivales) y sinceramente creo que todo esto debería ser innecesario y evitable por parte de Koeman.
Pero supongo que ya es tarde y las cosas son como son. Nos encontramos que la institución sigue debilitada por la ausencia de liderazgo , sin directiva ni presidente adecuados. Koeman seguirá apostando por su 4-2-3-1, con el mismo dibujo táctico y las mismas ideas de juego que deberían ejecutar una plantilla débil en el campo. Son todos los ingredientes de un cocktail de fracaso seguro.
¿Qué hacer para solucionar este trance?
Tengo mis propuestas de solución aunque en este momento es casi imposible tener éxito. Lo primero sería que Koeman reflexionara y cambiara el modo de jugar. El Barça actual no tiene la calidad ni los jugadores de referencia para poder jugar tan abierto con un 4-2-3-1. Tener 4 atacantes cuando prácticamente sólo Ansu y quizás Messi en la primera media hora de juego puede marcar la diferencia es suicida. No hay gol ni rematadores ni nadie salvo Messi se aventura a tirar de media y larga distancia, por lo que sin esta amenaza el rival presionará muy alto y sin miedo a las contras . Un equipo tan ofensivo y abierto sin que arriba tenga contundencia goleadora está demasiado expuesto y es sinónimo de fracaso seguro en el fútbol actual. El rival podrá insistir en la presión alta y provocar robos de balón que se conviertan en contragolpes directos y letales. De hecho así ha perdido el Barça su hegemonía en Europa desde hace 5 años y ahora en España desde la temporada pasada. Si a eso le sumamos que no hay juego aéreo ni jugadas de estrategia, prácticamente no hay opciones de ganar los grandes duelos, está claro.

 Yo apostaría por un 4-4-2, olvidándome de los extremos y buscando aparecer en los espacios, no ocuparlos ya desde el vestuario. Esta obsesión por los extremos nos reduce aún más los espacios y ayuda más al contrario a defenderse por acumulación de jugadores. Otra cosa es que tuviéramos dos super clases como extremos, pero no los tenemos. Ansu es un 9 al que se le fuerza a jugar ahí pero el daño lo hace dentro del área. 

Más. Protegernos en lo defensivo , explicar a Lenglet y al resto de zagueros que hay que poner el cuerpo, tapar los huecos , pero nunca defender metiendo la pierna o las manos por la persecución del VAR y los arbitrajes; y menos contra el Madrid . Todos los equipos en la liga ya conocen la situación y saben cómo deben actuar ante el Barça. Juntar un "trivote" de protección en la medular con los mejores centrocampistas que tengamos: Pjanic, Busquets y De Jong (no hay más); con un media punta de equilibrio y llegada (Griezmann o Coutinho, el que mejor esté) y dos atacantes con libertad arriba y muy de área (Ansu y Messi, tampoco hay más). Con la velocidad y fluidez en las apariciones por banda de los dos laterales (Dest y Alba) , más un par de centrales bien adiestrados en la no comisión de errores no forzados (Piqué y Lenglet o Araujo) podría acometerse la regeneración de un equipo con lo mínimo para competir.

Es una asignatura pendiente desde los tiempos de Cruyff pero hay que trabajar de una vez las jugadas de estrategia. No puede ser que habiendo buenos lanzadores (Messi, Coutinho, De Jong, Pjanic) y presumibles buenos rematadores (Piqué, Lenglet, Griezmann) el Barça renuncie completamente a participar en esta suerte del juego. Es dar demasiada ventaja al rival tanto en ataque como en defensa. El Barça nunca será el mejor en este apartado pero tampoco debería ser el peor.

 

 También es imprescindible que Koeman les haga entender que deben salir al campo con predisposición a luchar sin cuartel no sólo contra el equipo contrario, sino contra el árbitro y el VAR. Debe verlos como adversarios a derrotar y eso sólo lo conseguirán si muestran determinación, garra, energía, intensidad, fiereza , templanza y concentración. Probablemente tampoco se ganaría nada pero sí quedarían sentadas unas bases necesarias para volver a la senda de los éxitos. Y así ir tirando hasta que lleguen las elecciones , tengamos nuevo presidente y comience una nueva era que esperemos sea mejor y más justa con el Barça. Hasta entonces, y si no se toman estas medidas deportivas y emocionales, sólo nos queda ver una nueva tragedia por capítulos.

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