domingo, 14 de mayo de 2017

Final de temporada

Final de temporada.-

 

Las notas a final de curso, pero ahora reflexiones necesarias a las puertas del desenlace .

Como sabéis, este blog se centra en el análisis futbolístico del FC Barcelona como club de referencia pero sin perder de vista el resto del panorama futbolístico .  Especialmente en esta temporada donde tantas cosas importantes están pasando no podemos dejar escapar la ocasión de la reflexión sobre las mismas. Se percibe en el ambiente una confirmación, esta vez sí, de que el fin de ciclo ganador ha llegado para el Barça. En este momento, cuando escribo esta entrada, quedan dos jornadas para finalizar la liga (tres para el R.Madrid) y todo puede ocurrir. Pero independientemente del desenlace final es obvio que lo que ha ocurrido este año ha resultado indeseable para los azulgranas. Derrotas en liga inesperadas y absurdas frente a rivales inferiores como Málaga, Deportivo, Alavés o Celta  entre otros; o las paupérrimas actuaciones en Champions fuera de casa con ridículos continuados en Manchester, Paris y finalmente en Torino. Han sido demasiadas dosis de amargura y decepción como para no pensar que el problema del Barça es más profundo de lo esperado. Aquí ya lo advertimos: la cortedad y escasez de calidad de la plantilla podría pasar factura. La idea de Luis Enrique de rotar para llegar frescos a la fase final de la temporada es más que justificable pero inaplicable cuando tienes una plantilla tan desequilibrada y floja. Dos ejemplos para entenderlo mejor: cuando haces descansar a Suárez o a Iniesta, salen al campo Alcácer y A.Gomes. Creo que el resultado es apreciable para todos.
El R.Madrid se ha aprovechado de estos errores de planificación de Robert en el Barça. No les hizo falta fichar puesto que lo venían haciendo de modo compulsivo los últimos años. La sanción FIFA apenas les afectó, mucho más cuando utilizando el mismo equipo jurídico del Barça y frente a los mismos antecedentes de hecho, la resolución final les ha sido más favorable a la postre. Otro motivo más para la reflexión. ¿Quizás a la directiva azulgrana no les pareció tan mal la sanción puesto que les ahorraba el desembolso de tener que acudir al mercado durante dos temporadas y eso hizo relajar la intensidad del recurso defensor ante FIFA y TAS? Es inevitable cuestionárselo. El caso es que hay que recordar que este R.Madrid era un fracaso en Diciembre del 2015 y que es prácticamente la misma plantilla que se puso a disposición de un nuevo proyecto con Benítez para 3 años. Tras su cese,  los descalabros absurdos del Barça y la bondad de los sorteos europeos fabricaron una inesperada tabla de salvación para ese proyecto que acabó con una Champions a todas luces sorprendente. Este año se ha estirado el chicle hasta lo imposible y los factores que coadyuvaron al éxito del Madrid se han corregido y aumentado con el fracaso de Bayern (con sus dos máximas estrellas  Neuer y Lewandovski jugando lesionadas la eliminatoria frente al Madrid o la repugnante actuación arbitral del Bernabéu, especialmente los últimos 20 minutos negros para la salud de este deporte)y el del Atleti (cayendo una vez más Simeone en errores tácticos imperdonables o el propio equipo en su legendaria falta de confianza e infortunio). El Barça como decimos empeoró su rendimiento en liga fruto de las malas decisiones que confeccionaron su plantilla, pobre y desequilibrada para las exigencias debidas .
No sabemos qué ocurrirá al final. Pero la reflexión debería estar basada en que para ganar hay que querer ganar de verdad. Es decir, hay que poner toda la carne en el asador y usar todos los recursos a disposición. El Barça da muestras de tener una directiva equivocada que toma decisiones contraproducentes. Robert cumple su segunda temporada efectiva y tendrá muchísimo trabajo pase lo que pase. Una derrota del Madrid en la Champions y un doblete para el Barça sería el escenario soñado pero incluso si el mismo se diera no debería cambiar la necesidad de hacer las cosas bien y planificar el futuro  convenientemente para que la situación actual, desde la que escribo esta entrada, nunca más se repita. Los dedos siguen cruzados pero no es la manera en la que el Barça debería enfrentar las temporadas. No es serio. Esperemos pues el desenlace para dar las notas de final de temporada una vez llegue éste.