jueves, 8 de diciembre de 2016

Reforma necesaria de la Champions League

Reforma necesaria de la Champions League.-

Llevo años clamando contra la injusticia manifiesta que supone el modelo actual de competición. La Champions League es el torneo de clubes más importante del mundo y precisa de modo urgente una
reforma de su modelo de competición para asegurarse más ingresos, más calidad de los partidos y, sobre todo, garantizar que realmente el campeón del torneo sea el mejor equipo de Europa. No digo que el campeón de la Champions no sea la mayoría de veces el auténtico mejor equipo de Europa y que  merezca el título pero también es doloroso que ha ocurrido que demasiadas veces hemos tenido un campeón que ni siquiera ha podido imponerse en su propia liga, que ha llegado a la final gracias a la benevolencia de los sorteos y que incluso ni ha sido capaz de ganar la propia final (como es el caso del último campeón , el R.Madrid). Es necesario afrontar este problema. No cuadra el prestigio del torneo con el modo en el que se proclama el campeón. La importancia de los sorteos en la Champions no puede resultar tan condicionadora para el desenlace del torneo. El campeón debe fabricarse en el campo, no en los bombos. Esa es mi máxima para que podamos tener una competición realmente diferenciadora, histórica y justa. Y para conseguirlo hay que modificar el modelo de competición. La única manera de asegurarnos un campeón justo sería hacerlo pasar por el tamiz de enfrentarse abiertamente a los mejores. Actualmente la Champions (fase final nos referiremos siempre, no a las previas que continuarían estando como están) divide a los 32 participantes en 8 grupos de 4 que se enfrentan entre ellos a modo de liga. Luego ya nos cuesta no tomarnos a solfa la siguiente fase cuando los bombos comienzan a decidir y a encaminar al futuro campeón, luego más de los mismo en cuartos y así hasta la final. En total , el campeón juega 13 partidos incluida la final. Pero muchos grandes se quedan fuera en octavos y cuartos; y el bombo puede ir, como digo, de modo aleatorio pero pérfido fabricando un ganador que contemplamos con estupor como en ocasiones en su propia liga es considerado un equipo mediocre.
Mi solución abogaría por una división en 2 grupos de 16 equipos que jugarían entre ellos a modo de liga y a una sola vuelta (15 partidos por equipo, incluyendo enfrentamientos de tres equipos como máximo del mismo país). Lo ideal sería 2 grupos de 16 y liga a doble vuelta entre ellos pero  el calendario de ligas nacionales y sobre todo el de selecciones es el que es; y sería materialmente imposible jugar 30 partidos como mínimo.
Los dos mejores clasificados de cada grupo jugarían las semis a doble partido y finalmente la final. En total, todos los participantes tendrían asegurados 15 partidos de liga y el campeón debería jugar 18 partidos con enfrentamientos de altísimo voltaje. Esto supondría más ingresos, más expectación, más oportunidades para todos, más justicia porque el campeón realmente habría ganado muchos partidos  y a muchos grandes rivales evitando que como el año pasado el ganador del torneo no hubiera sido capaz ni de ganar su liga y que le hubiera bastado con eliminar al 3º de Italia (Roma), al 8º de Alemania (Wolksburg) , al 4º de Inglaterra (City)  y ni siquiera ser capaz de ganar el partido de la final (1-1 frente al Atleti y con gol en fuera de juego ). La acumulación de partidos propia de una liga, las inclemencias del clima, la idiosincrasia de tan diferentes participantes permitirían igualar la competición y hacerla increiblemente dura. Para que se hagan una idea , es más o menos lo que se hizo el año pasado con la Euroliga de baloncesto cuyas cifras de aceptación son buenísimas y representa un auténtico salto de calidad y de expectación para el torneo. La asistencia del público a los pabellones ha aumentado  y prácticamente se llenan en todos los partidos, la cifra de audiencia televisiva ha crecido en toda Europa y no tengan dudas de que el campeón será el que con toda la justicia es el mejor, como ocurrió en la primera edición tras la reforma el año pasado con el CSKA de Moscú, el que todos sabemos que es el mejor del continente. No hubo trampa ni cartón. Eso es lo que deseo, y creo que deberíamos desear todos, para la Champions League de fútbol.
En mi propuesta, el campeón debería ganar a muchos de los mejores y ser sólido en 18 partidos, no en 13 como hasta ahora. Los bombos no resultarían tan decisivos y el campeón se dilucidaría en el campo ganando a los mejores. Como digo, lo ideal sería ir a la liga total entre todos pero habría que disminuir la participación a 20 equipos de los 32 y eso sería casi utópico o bien jugar en este sistema que propongo de 2 grupos de 16 pero a doble vuelta por fin consiguiendo que las competiciones nacionales y de clubes se detuvieran dos meses a partir de Mayo-Junio para jugar los torneos de selecciones (Mundiales y  Campeonatos continentales) y luego 1 mes de vacaciones para todos para comenzar en septiembre de nuevo .

 No nos engañemos, vamos hacia el modelo NBA o de competición americana deportiva en general, pioneros y referencias en el negocio televisivo del deporte profesional donde se juegan partidos de todos los deportes casi a diario. Es una cuestión de supervivencia de los clubes y del propio deporte profesional pero también una demanda de la sociedad actual, de un mercado voraz que impone sus leyes. El fútbol de la Champions League no puede vivir ajeno a este fenomeno. Pero lo que más preocupa, como romántico amante de este deporte que soy, es  preservar la pureza de la competición y que el ganador realmente merezca alzar el título por sus logros en el campo, no por la fortuna de los sorteos. Miren un dato, el Barça es el equipo que en formato de liga ha dominado el torneo por aplastamiento pasando como primero de grupo (generalmente muy complicados) durante los últimos 10 años, algo que nadie más ha hecho y es un record actual. Sin embargo , aunque ha ganado muchas Champions en los últimos 15 años se nos antojan insuficientes y no cuadran con el desempeño y regularidad que ha tenido en los enfrentamientos de liguilla. Algo falla. Y lo que falla es que es uno de los grandes perjudicados por los terroríficos emparejamientos que ha tenido que soportar debido al capricho de los bombos. Otro ejemplo es el Arsenal, quizás aún más dañado que el propio Barça o el City, igualmente triturado por el bombo. Y en el lado contrario tenemos grandes beneficiados como Mónaco, Porto o últimamente el R.Madrid, actual campeón. Esto no debería continuar y creo que ya casi todo el mundo del fútbol es consciente de que el campeón no debe ser decidido por dos bolitas, sino por una más grande y de cuero . Significativas son las declaraciones de Luis Enrique cuando ante el inminente sorteo de Champions y tras una nueva participación brillante en la fase de liga , al ser cuestionado por lo que esperaba del mismo , más o menos vino a decir: piensen en el segundo más difícil y ese será nuestro rival. Creo que contrastan mucho los rostros de felicidad y alivio de los representantes de determinados clubes tradicionalmente favorecidos por los sorteos (Butragueño, sin ir más lejos)con los delegados del Barça, Arsenal o City por ejemplo cuando están presentes en la sala de celebración del mismo. No es bueno para el prestigio del torneo ni para el fútbol que esto continúe así. Cómo será de importante el sorteo que hasta favoritos en grupos fáciles parecen estar muy contentos siendo segundos en vez de primeros para poder optar por un emparejamiento en el bombo más sencillo (se nos vuelve a venir a la cabeza el R.Madrid y su extraño empate ante el B.Dormund en el Bernabeu cuando ganaba 2-0 en un partido que parecía plácido por el tamaño y la candidez del rival). Si reflexionamos, todos podemos acordar que tener campeones sin merecerlo en el campo nunca será bueno para nadie (salvo para el injustamente beneficiado por el sistema de competición).

0 comentarios :

Publicar un comentario

Footbit.cf no aceptará comentarios obscenos, malsonantes, moralmente incorrectos , insultantes o fuera de contexto.En cualquier caso, Footbit.cf declina cualquier responsabilidad por los comentarios realizados aquí , la cuál recaerá en el emisor de los mismos.