lunes, 19 de diciembre de 2016

El Mundialito, TVE y la realidad del fútbol

El Mundialito, TVE y la realidad del fútbol.-

El domingo futbolístico rozó lo paradójico y esperpéntico. Mientras que en España y en el resto del mundo se disputaban la generalidad de las ligas, con partidos de máximo nivel y competitividad; en Japón se jugaba la final del Mundialito entre un heróico Kashima, un equipo que en España presumiblemente se mantendría en mitad de tabla en la 2º División, frente al R.Madrid. Hasta aquí tiene un pase. Lo que resultó esperpéntico fue el despliegue que hizo TVE, que sorprendentemente compró los derechos televisivos , recuerden con el dinero público de todos,  copando prácticamente la mañana
dominical televisiva ayudado por la prórroga y manteniendo en vivo hasta el hastío la entrega de trofeos y las sucesivas entrevistas a los jugadores madridistas a modo de mensaje propagandístico para la afición blanca española. Hay que recordar que la temporada pasada el Barça jugó frente un histórico, el River Plate la misma final y la cobertura televisiva fue más bien tirando a discreta. Además la retransmisión en directo fue realizada por una cadena privada, que obviamente se hizo con los derechos con su propio dinero particular. Y eso que estamos en tiempos de crisis. Los privilegios de TVE continúan para el mismo de siempre y no tiene pinta de que esto jamás cambie. Si quieren divertirse, miren el espacio deportivo de sus telediarios, donde sólo falta que pongan el escudo madridista en una esquina de la pantalla.
 En lo estrictamente futbolístico el Kashima realizó un grandísimo partido y fue capaz de llevar a la prórroga a su poderoso rival. De nuevo la fortuna se alío con el equipo de Zidane fuera en forma de balones al palo (en la misma prórroga del 3-3 se pasó al 2-4 definitivo gracias a la mala fortuna del remate a la madera de los japoneses) como sobre todo con la jugada clave , otra vez protagonizada por Ramos pero en esta ocasión en sentido negativo puesto que debió ver una segunda tarjeta amarilla clarísima que hubiera obligado a los blancos a enfrentar la prórroga con 2-2 y con un futbolista menos. Como dijo el educado técnico japonés, el árbitro no fue valiente. Está bien que se escuche este discurso que tan bien conocemos por desgracia en Europa, esta vez en Asia.
Y como decía, mientras tanto asistimos a grandes partidos europeos. En el caso del clásico catalán, el Español de Quique planteó un excelente trabajo táctico con defensa adelantada y presionante a la salida de pelota azulgrana , repliegues intensivos y coordinados para defender con dos líneas de 4-5 paralelas cuando tocaba, taponamiento de líneas de pase, achique de espacios y relevos constantes cuando algún azulgrana lograba salir del uno contra uno. Es cierto que no pudo casi atacar pero es meritorio puesto que muchos otros con estos planteamientos lograron sacar resultados positivos, sin ir más lejos el propio R.Madrid hace poco. De hecho la única ocasión de gol que tuvieron los españolistas la materializaron. El Barça por su parte apostó por no rifar balones en la salida (uno de sus grandes males en este primer tercio de temporada, sobre todo cuando participa excesivamente Ter Stegen que parece ya aleccionado por Luis Enrique para despejar en largo cuando la situación lo exige), ralentizar la circulación de pelota hasta llegar a los 3/4 de cancha para evitar pérdidas y sólo a partir de ese instante activar el ataque masivo con Iniesta como pasador y los tres de arriba tirando de precisión (tan poca en lo que llevamos de año), de talento y, sobre todo, de acierto en la definición. Esta es la fórmula ganadora del Barça, si la siguen habrá éxito, si no fracaso.
 El caso es que el Español exigió con su buen hacer que Messi, Iniesta, Suárez y Neymar destaparan el tarro de las esencias y dieran los mejor de sí mismos para poder doblegar la solidez defensiva planteada por Quique. Fue hermoso, sobre todo las genialidades de Messi , que por mucho que la hayamos visto ya, no dejan de maravillarnos. Y también lo fue porque el Español no tiró de malas artes y se comportó deportivamente durante todo el partido, sin duda se notó que su entrenador sí es un caballero que dignifica este deporte y no lo ensucia como desgraciadamente hacen otros.Esto es fútbol, la realidad del fútbol. Los que querían la otra cara del mismo, la de los intereses comerciales y el "paripé" tuvieron su dosis en el especial blanco de la mañana dominical de TVE.

martes, 13 de diciembre de 2016

¿Balón de oro?

¿Balón de oro?.-

Es una lástima que ya nadie se pueda tomar en serio el balón de oro. Siempre fue un trofeo más romántico que real pero que todos los aficionados al fútbol respetábamos por el prestigio que dentro de este mundo llegó a tener. Algunas veces fue injusto pero se acercaba generalmente a lo que la mayoría de aficionados, profesionales y analistas considerábamos como merecido. El exíto de popularidad que tuvo su creación por parte de la revista "France Football" en 1956 y de su director entonces Gabriel Hanot es incuestionable. Desde entonces el premio ha sido entregado ininterrumpidamente hasta la actualidad. Un enorme triunfo del marketing que se asentó fruto de la indiscutible necesidad que el fútbol tenía de reconocer un galardón que premiara al mejor jugador del año. El primer ganador fue el excepcional Stanley
Matthews (Blackpool) y desde entonces el trofeo ha sufrido algunas interesantes variantes. Hasta 1995 sólo podía ganarlo jugadores europeos inscritos en Campeonatos Europeos (imagínense que criba de enormes talentos que no pudieron ganarlo, con Maradona al frente sin ir más lejos).  En 2010 el grupo editorial Amaury acordó con la FIFA fusionar el premio con el FIFA World player que hasta entonces concedía el organismo internacional buscando con ello la generalidad del reconocimiento y la identificación del trofeo como el único válido para elegir al mejor futbolista del año. Siempre votaron periodistas especializados y desde el 2010 , entrenadores y capitanes de selecciones. Este año se ha regresado al formato general tras el escándalo que sufrimos hace dos años reabriendo las votaciones cuando el plazo para efectuar las mismas estaba cerrado , circunstancia que favoreció sobremanera a Cristiano Ronaldo para conseguir sorprendentemente su tercer galardón. El responsable Blatter está donde está ahora.
 Podemos sacar la lista de enormes jugadores que nunca lo han ganado pero también podemos hacer lo propio con otros que a todas luces no deberían haberlo conseguido. El caso es que a medida que se ha ido ganando desprestigio el trofeo resiste incluso vence en la batalla del markéting. Muchas firmas comerciales de primera línea apuestan por este invento porque sin duda cuajó. Pero como siempre, aquí somos románticos y amamos al fútbol. Una cosa no debería estar tan reñida con la otra pero anhelamos que el balón de oro se entregue al mejor jugador cada año. Lamentablemente este año 2016 ha sido otro de color negro para el trofeo. Hay que recordar que el galardón debería premiar al rendimiento y no a las condiciones de futbolista. Si esto fuera así, obviamente Lionel Messi hubiera ganado todas las ediciones desde los 19 años. En este sentido, se puede entener que no cuente con 10 balones de oro. Lo triste es que de nuevo lo haya ganado Cristiano Ronaldo por el simple hecho de que su club haga conseguido la Champions League o su selección la Eurocopa, es decir, campeonatos colectivos en los que además el crack portugués, en evidente declive futbolístico,  casi nunca ha sido decisivo. Portugal ganó los partidos claves gracias a su colectivo y cuajó su mejor intervención en la final justo cuando Cristiano Ronaldo se lesionó y no jugó. Los héroes de esta Eurocopa fueron otros pero Cristiano parece ser el único reconocido. En la Champions League, ocurrió tres cuartos de lo mismo. La gran mayoría de sus goles fueron instrascendentes puesto que en los enfrentamientos decisivos, Cristiano apenas se le vio sobre el campo.  Todo ello sin hablar de la discreta calidad de los equipos que enfrentaron desde Octavos de final . En Liga o Copa, no podríamos hablar puesto que su club fue claramente superado por el FC Barcelona, en este caso también en el marcador final. Por lo tanto, ¿A qué obedece este premio? ¿Qué meritos acumula el portugués para volverlo a ganar? Sinceramente las opiniones de la mayoría de los grandes del fútbol no se han hecho esperar. Me quedo con la chufla en su twitter de Lewandowski o lo que dijo Ibrahimovic, algo así como "si me dieran el balón de oro a mí, al día siguiente se lo llevaría personalmente a Messi".-  Sinceramente esta es la mejor respuesta que se puede dar a este nuevo golpe al prestigio futbolístico del balón de oro: la indiferencia o el sentido del humor. Pensar que Cristiano Ronaldo tenga un balón de oro más que Cruyff, Platini o v.Basten (los tres con tres) es insultante para el propio peso específico del premio y para los que deseamos conceder valía al galardón. Lo que nos queda es que el premio sigue teniendo un enorme prestigio en el mundo del marketing futbolístico pero a nivel estrictamente deportivo "falla" (nunca mejor dicho) cada dos por tres. Una lástima porque esto va a suponer que cada vez más futbolistas estelares pasen de este premio como está ocurriendo en el caso citado de Lewandowski u otros ya conocidos desde hace mucho tiempo como el propio Messi, Rooney, Kun Agüero, Suárez, Lahm, Iniesta, Eto'o, Xavi, etc... Una idea tan hermosa y tan mal ejecutada en tantas ocasiones como en este año. Esperemos que repunte el premio en lo futbolístico y el año que viene sea más certero y justo para poder intentar borrar la mancha de esta edición. Ah,y no nos engañemos, la revista "France Football" no la lee nadie (quiero decir que tiene un predicamento muy discreto en cuanto a tirada) pero si tras esta primera edición en el reencuentro con el premio ha ocurrido lo que ha ocurrido, probablemente menos aceptación durante todo el año tendrá. De eso sí que no tengo dudas.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Reforma necesaria de la Champions League

Reforma necesaria de la Champions League.-

Llevo años clamando contra la injusticia manifiesta que supone el modelo actual de competición. La Champions League es el torneo de clubes más importante del mundo y precisa de modo urgente una
reforma de su modelo de competición para asegurarse más ingresos, más calidad de los partidos y, sobre todo, garantizar que realmente el campeón del torneo sea el mejor equipo de Europa. No digo que el campeón de la Champions no sea la mayoría de veces el auténtico mejor equipo de Europa y que  merezca el título pero también es doloroso que ha ocurrido que demasiadas veces hemos tenido un campeón que ni siquiera ha podido imponerse en su propia liga, que ha llegado a la final gracias a la benevolencia de los sorteos y que incluso ni ha sido capaz de ganar la propia final (como es el caso del último campeón , el R.Madrid). Es necesario afrontar este problema. No cuadra el prestigio del torneo con el modo en el que se proclama el campeón. La importancia de los sorteos en la Champions no puede resultar tan condicionadora para el desenlace del torneo. El campeón debe fabricarse en el campo, no en los bombos. Esa es mi máxima para que podamos tener una competición realmente diferenciadora, histórica y justa. Y para conseguirlo hay que modificar el modelo de competición. La única manera de asegurarnos un campeón justo sería hacerlo pasar por el tamiz de enfrentarse abiertamente a los mejores. Actualmente la Champions (fase final nos referiremos siempre, no a las previas que continuarían estando como están) divide a los 32 participantes en 8 grupos de 4 que se enfrentan entre ellos a modo de liga. Luego ya nos cuesta no tomarnos a solfa la siguiente fase cuando los bombos comienzan a decidir y a encaminar al futuro campeón, luego más de los mismo en cuartos y así hasta la final. En total , el campeón juega 13 partidos incluida la final. Pero muchos grandes se quedan fuera en octavos y cuartos; y el bombo puede ir, como digo, de modo aleatorio pero pérfido fabricando un ganador que contemplamos con estupor como en ocasiones en su propia liga es considerado un equipo mediocre.
Mi solución abogaría por una división en 2 grupos de 16 equipos que jugarían entre ellos a modo de liga y a una sola vuelta (15 partidos por equipo, incluyendo enfrentamientos de tres equipos como máximo del mismo país). Lo ideal sería 2 grupos de 16 y liga a doble vuelta entre ellos pero  el calendario de ligas nacionales y sobre todo el de selecciones es el que es; y sería materialmente imposible jugar 30 partidos como mínimo.
Los dos mejores clasificados de cada grupo jugarían las semis a doble partido y finalmente la final. En total, todos los participantes tendrían asegurados 15 partidos de liga y el campeón debería jugar 18 partidos con enfrentamientos de altísimo voltaje. Esto supondría más ingresos, más expectación, más oportunidades para todos, más justicia porque el campeón realmente habría ganado muchos partidos  y a muchos grandes rivales evitando que como el año pasado el ganador del torneo no hubiera sido capaz ni de ganar su liga y que le hubiera bastado con eliminar al 3º de Italia (Roma), al 8º de Alemania (Wolksburg) , al 4º de Inglaterra (City)  y ni siquiera ser capaz de ganar el partido de la final (1-1 frente al Atleti y con gol en fuera de juego ). La acumulación de partidos propia de una liga, las inclemencias del clima, la idiosincrasia de tan diferentes participantes permitirían igualar la competición y hacerla increiblemente dura. Para que se hagan una idea , es más o menos lo que se hizo el año pasado con la Euroliga de baloncesto cuyas cifras de aceptación son buenísimas y representa un auténtico salto de calidad y de expectación para el torneo. La asistencia del público a los pabellones ha aumentado  y prácticamente se llenan en todos los partidos, la cifra de audiencia televisiva ha crecido en toda Europa y no tengan dudas de que el campeón será el que con toda la justicia es el mejor, como ocurrió en la primera edición tras la reforma el año pasado con el CSKA de Moscú, el que todos sabemos que es el mejor del continente. No hubo trampa ni cartón. Eso es lo que deseo, y creo que deberíamos desear todos, para la Champions League de fútbol.
En mi propuesta, el campeón debería ganar a muchos de los mejores y ser sólido en 18 partidos, no en 13 como hasta ahora. Los bombos no resultarían tan decisivos y el campeón se dilucidaría en el campo ganando a los mejores. Como digo, lo ideal sería ir a la liga total entre todos pero habría que disminuir la participación a 20 equipos de los 32 y eso sería casi utópico o bien jugar en este sistema que propongo de 2 grupos de 16 pero a doble vuelta por fin consiguiendo que las competiciones nacionales y de clubes se detuvieran dos meses a partir de Mayo-Junio para jugar los torneos de selecciones (Mundiales y  Campeonatos continentales) y luego 1 mes de vacaciones para todos para comenzar en septiembre de nuevo .

 No nos engañemos, vamos hacia el modelo NBA o de competición americana deportiva en general, pioneros y referencias en el negocio televisivo del deporte profesional donde se juegan partidos de todos los deportes casi a diario. Es una cuestión de supervivencia de los clubes y del propio deporte profesional pero también una demanda de la sociedad actual, de un mercado voraz que impone sus leyes. El fútbol de la Champions League no puede vivir ajeno a este fenomeno. Pero lo que más preocupa, como romántico amante de este deporte que soy, es  preservar la pureza de la competición y que el ganador realmente merezca alzar el título por sus logros en el campo, no por la fortuna de los sorteos. Miren un dato, el Barça es el equipo que en formato de liga ha dominado el torneo por aplastamiento pasando como primero de grupo (generalmente muy complicados) durante los últimos 10 años, algo que nadie más ha hecho y es un record actual. Sin embargo , aunque ha ganado muchas Champions en los últimos 15 años se nos antojan insuficientes y no cuadran con el desempeño y regularidad que ha tenido en los enfrentamientos de liguilla. Algo falla. Y lo que falla es que es uno de los grandes perjudicados por los terroríficos emparejamientos que ha tenido que soportar debido al capricho de los bombos. Otro ejemplo es el Arsenal, quizás aún más dañado que el propio Barça o el City, igualmente triturado por el bombo. Y en el lado contrario tenemos grandes beneficiados como Mónaco, Porto o últimamente el R.Madrid, actual campeón. Esto no debería continuar y creo que ya casi todo el mundo del fútbol es consciente de que el campeón no debe ser decidido por dos bolitas, sino por una más grande y de cuero . Significativas son las declaraciones de Luis Enrique cuando ante el inminente sorteo de Champions y tras una nueva participación brillante en la fase de liga , al ser cuestionado por lo que esperaba del mismo , más o menos vino a decir: piensen en el segundo más difícil y ese será nuestro rival. Creo que contrastan mucho los rostros de felicidad y alivio de los representantes de determinados clubes tradicionalmente favorecidos por los sorteos (Butragueño, sin ir más lejos)con los delegados del Barça, Arsenal o City por ejemplo cuando están presentes en la sala de celebración del mismo. No es bueno para el prestigio del torneo ni para el fútbol que esto continúe así. Cómo será de importante el sorteo que hasta favoritos en grupos fáciles parecen estar muy contentos siendo segundos en vez de primeros para poder optar por un emparejamiento en el bombo más sencillo (se nos vuelve a venir a la cabeza el R.Madrid y su extraño empate ante el B.Dormund en el Bernabeu cuando ganaba 2-0 en un partido que parecía plácido por el tamaño y la candidez del rival). Si reflexionamos, todos podemos acordar que tener campeones sin merecerlo en el campo nunca será bueno para nadie (salvo para el injustamente beneficiado por el sistema de competición).

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Solución "endógena" para el Barça

Solución "endógena".-

El Barça ha protagonizado el peor inicio de liga en mucho tiempo. Cierto es que su rendimiento en Champions ha sido muy alto y además en un grupo muy difícil , lo cuál no es noticia. Pero el nivel de juego y la sensación de superioridad que siempre teníamos cuando lo veíamos jugar en el campo no la hemos tenido hasta ahora, una vez cumplido el primer tercio de temporada.
Los problemas principales vienen cuando Luis Enrique tiene que hacer rotaciones por culpa de lesiones, dosificación física de los mejores o virus FIFA. Hemos denunciado la mala política de fichajes y a la vista está que el rendimiento de los que han venido es paupérrimo (salvo Umtiti).
Obviamente yo acudiría al mercado de enero para solucionar el problema pero sólo lo haría para fichar grandes futbolistas , no para medianías. Plantear grandes operaciones necesariamente tendría como consecuencia no sólo la salida de las medianías fichadas con la consiguiente asunción del fracaso y la pérdida de dinero sino también la de Neymar Jr para financiar aquéllas. Y esta opción no la llevaría a cabo el Barça por su timidez y prudencia ante las grandes operaciones. Entiendo que temería la reacción de las vacas sagradas de la plantilla y del entorno.
Lo que sí tengo en la mente es una solución menos cara que consistiría en un retorno de los canteranos en el exilio y la subida al primer equipo de los más pujantes. Retomar la fuerza interna de la Masía y hacerla protagonista del juego. Corregir la debilidad de la plantilla con quizás no una inyección importante de calidad sino más bien de frescura, sentimiento y ganas de ganar. A veces esto es suficiente para reaccionar. Concretando yo vendería en enero a todos los que ni han demostrado ni tienen pinta de demostrar nada como Alcácer, Arda, Denís, Cillesen y André Gomes, para recuperar a bajo coste a los canteranos repartidos por el mundo que más o menos triunfan. Sé que no se obtendrían más de 35-40 millones por ellos puesto que todos se han infravalorado pero aguardar más tiempo significaría perder aún más dinero.Ficharía a Reina (4M), Oriol Roméu (20M), Motta (10M) , Adama (10M) y Sandro (5M) como base de cantera; y un delantero goleador de rendimiento "asegurado" de estos cuatro:  Martial (50M), Chicharito(35M), Aspas (25M)o Falcao(30M). Además subiría al primer equipo, alternándolo con el primero , a Aleñá para intentar fabricar con mimo y paciencia al nuevo Iniesta; y quizás también a Marc Cardona, aunque mi confianza en los delanteros de la Masía por su falta de cultura goleadora es casi nula (a pesar de que Marc no es estrictamente un canterano por provenir del At.Salunqueño). Por oportunidades, que no sea. Adicionalmente se necesitaría un lateral derecho suplente para S.Roberto por lo que intentaría con otros 40M el fichaje de Bellerín que parece casi utópico. Aunque antes intentaría hasta el límite recuperar a Aleix Vidal, sobre el papel el suplente perfecto para Sergi Roberto. No podemos olvidar que Aleix lleva apenas 6 meses reales en el equipo (los 6 meses anteriores no pudo jugar por la sanción FIFA). Sus últimas declaraciones me han convencido tras cuajar una gran actuación, la primera desde que viste la camiseta azulgrana, en Champions frente al Borussia Moenchengladbach (obviamente un entrenamiento con público y poco significativo). Si fracasara, sí que intentaría el de Ivanovic (20M). Recuperar frescura y sentimiento haría más sólido el plantel y creo que podría reconducir al equipo hacia la victoria , siendo esto sólo una propuesta de urgencia par realizar en el mercado invernal. Obviamente sería la primera etapa que habría que acabar en el mercado estival considerando a final de temporada el rendimiento de cada uno de los miembros del plantel , el resultado final  y creo que más que probablemente contemplando la venta de Neymar Jr como principal fuente de financiación de la definitiva recomposición de una plantilla campeona. Para acabar decir que mi confianza en Robert en estos momentos es prácticamente ninguna . Tomen esto como un nuevo grito en el desierto.

martes, 6 de diciembre de 2016

¿Hay sustituto para Iniesta?

¿Hay sustituto para Iniesta?.-

La pregunta es tan intencionada como clara la respuesta. Dentro de la actual plantilla del Barça, no. Fuera, sí. Más allá de esta cruda realidad, se me antoja otra pregunta clave: ¿está haciendo algo el Barça para encontrarlo? Pues me temo que no. Y esto es lo más grave. Alguien podría decirme que Robert pensó en Denís Suárez como posible sustituto pero viendo su rendimiento y la expectativa que despierta, sin dudar de que calidad tiene chaval se nota que está a años luz del peso específico que representa Iniesta. Pero no ahora, que dada la juventud de Denis resultaría obvia la realidad, sino que ya existía esa diferencia si recordamos lo que era Iniesta con la misma edad. Denis tiene mucha menos visión de juego, es más propenso a conducir la pelota, tiene menos calidad pasadora y sólo pueden parecerse, eso sí, en la absoluta falta de gol. No es ni puede ser ese relevo.
Iniesta , ya en la recta final de su carrera con 32 años, sólo podría rendir con cierta consistencia este año y quizás el que viene. Y desde luego , siempre con la conveniente dosificación de partidos puesto que más de 25-30 como titular sería casi utópico que los resistiera a buen nivel por razones físicas.
Iniesta sigue siendo importantísimo en el medio campo. Su visión de juego, control del partido a través de la circulación de pelota y calidad pasadora resulta clave en este Barça. Su ausencia durante casi 2 meses ha provocado un bajón dramático en la calidad de juego del equipo. Por eso nos cuestionamos si Robert es consciente de la importancia de encontrar su sustituto puesto que la realidad es que no vemos nada que nos haga pensar que el Barça está preparando su relevo. Fuera sólo veo a Verrati, Banega o Gundogan como posibles sustitutos de garantía para traer ahora. Banega , por edad, sería un relevo temporal de apenas 2 años. Gundogan, imposible por perder la ocasión de ficharle mientras estaba en el mercado ya que ahora Pep jamás le dejaría marchar del City. Sólo nos queda una opción que es Verrati. Él sí sería un sustituto joven , de presente y futuro; y con los suficientes recursos como para llegar a ser un relevo de garantías. Es casi imposible de fichar en condiciones normales por pertenecer al PSG, que lo considera clave. Pero sí que sería factible su contratación en circunstancias excepcionales, quiero decir con una oferta irrechazable para el PSG. El equipo francés sigue enamorado de Neymar y ya intentó con todas sus fuerzas su fichaje este verano. Si fuera necesario, yo le ofrecería al PSG una operación consistente en Neymar Jr. a cambio de Verrati y 120M €. Dinero fresco para acometer otras operaciones necesarias en las dos próximas ventanas de mercado; y garantías de haber encontrado por fin el relevo para Iniesta. Obviamente Robert ni se plantea esta solución puesto que lo único que ha hecho desde su llegada es lo contrario, es decir, provocar problemas con sus absurdos fichajes.
Otra solución sería la interna. Es decir, fabricar desde la Masía al nuevo Iniesta o lo más parecido al mismo. Lógicamente esta opción es la más romántica y la más lenta pero si fructificara sería la más reconfortante. De hecho es lo que ha sucedido siempre en el Barça, pues no sería más que tirar de costumbre. El evidente problema es que la Masía ha sufrido un agotamiento de calidad que ha llevado al Barça B a 2º División y sólo Sergi Roberto o Rafinha ha salido con nivel de la última hornada . Los que venían con tanta fuerza se han quedado en el camino y han decepcionado con Deulofeu a la cabeza (Adama, Samper, Munir, Sandro, etc...) o han sido "robados" por otros grandes de Europa (Bellerín, Thiago, etc...). Sin embargo, vienen brotes verdes. El Barça fue campeón de la Champions Jr que se juega en paralelo a la de los grandes durante la pasada temporada y hay nuevos talentos que sí pueden llegar con Aleñá o Cardona. Me quedo con el primero como posible sustituto de Iniesta. Con apenas 18 años , zurdo , con físico y mucha calidad, podría comenzar a ser pulido. Hacer un "sube-baja" del primer al segundo equipo sería una opción de alto riesgo pero ilusionante y podría dar resultado. ¿Qué hace Robert? Pues Aleñá ni siquiera ha renovado y acaba contrato el año que viene. Suena triste pero me temo que estamos ante una versión corregida y aumentada de Zubizarreta.

domingo, 4 de diciembre de 2016

La suerte y el fútbol

LA SUERTE Y EL FÚTBOL.-

De crío tuve un entrenador de categorías inferiores que me dijo una vez que tenía calidad y que podría llegar lejos en el fútbol, pero
que tenía un problema enorme que probablemente me haría alejarme de aquél si no aprendía a resolverlo. Y era que me frustraba, cabreaba y repugnaba el fútbol cuando la suerte intervenía de modo decisivo en el juego decidiendo, a mi modo de ver injustamente, el resultado final del mismo. Lo que me intentó hacer ver aquel entrenador es que el fútbol en su máxima expresión no deja de ser un juego y en todos los juegos el factor azar o suerte, como lo quieran llamar, interviene. Unas veces con más frecuencia , otras menos. Es un
factor caprichoso por definición, ininteligible y totalmente aleatorio. Por eso, lo que acaeció en el clásico con un resultado final que no corresponde con lo futbolísticamente demostrado por ambos equipos en el césped, no deja de ser también fútbol.
El R.Madrid empató el clásico en otro estallido final de fortuna y también protagonizado por Ramos, que reaparecía tras su lesión. Y van tantas veces que con sorpresa contemplamos que este R.Madrid de Zidane que nació agarrado al espíritu de supervivencia, se sigue manteniendo asido al mismo y llegando a cotas realmente históricas y propias de la parasicología. Futbolísticamente fue el R.Madrid de siempre, más preocupado por no fallar que por acertar, muy centrado en no encajar gol e intentar aprovechar los errores del rival, sabedor que éste por calidad, estilo de juego y condición de local tendría más tiempo el balón.  Más o menos es lo que pasó. Siguiendo con el Madrid, salió agarrado al espítitu de supervivencia para buscar el empate y eso se encontró de nuevo aliado con la suerte. Como decía, ha ocurrido tantísimas veces en este tiempo con Zidane que se nos antoja casi de ciencia ficción que siga pasando.  Eso sí, la suerte es caprichosa y aleatoria e igual que ahora mima al R.Madrid en cualquier momento puede darle la espalda y hacer que sufra en sus carnes lo que en estos últimos tiempos goza. Porque detrás de esas acciones de corazón y fortuna salvadoras, la verdad es que futbolísticamente hay muy poco. Generalmente el R.Madrid se defiende ante rivales superiores y no superiores (como el Sporting de Lisboa, el Sporting de Gijón o el Lechia de Varsovia sin ir más lejos ) por acumulación de hombres, alimentando su ataque con juego largo, contragolpe y provocación de jugadas a balón parado . Tampoco podemos engañarnos: la confianza de los madridistas en la supervivencia de este equipo se basa puramente en unos resultados generalmente inexplicables por el juego. Con un ejemplo gráfico podríamos entenderlo mejor: si uno de nosotros no tuviera un euro en la cuenta ni oficio ni beneficio y acudiera con regularidad a la sucursal del banco más cercana justo a la hora de cerrar y nos encontráramos un sobre en la puerta con 5000 euros, poco nos preocuparía nuestra situación laboral o personal, ¿no? Y además sería imposible dejar de ir a buscar el sobre. Quiero decir que se nota que los jugadores madridistas rebosan confianza porque parece que poco importa su rendimiento puntual si esta situación inescrutable sigue perpetuándose. ¿Hasta cuándo? Confiemos en que el factor suerte deje de ser tan frecuente porque decisivo siempre lo será. Nunca es bueno que esto suceda, al menos para los que amamos este deporte y confiamos en que, quizás románticamente, debiera tener un peso menor. Pero no suene esto como una crítica negativa al Madrid. Analizamos lo que vemos , nada más. Y siendo sinceros, antes al contrario, habría que felicitarles si lo vemos desde un punto de vista racional. El Madrid hizo lo que esperábamos de él y empató (para el Madrid, una victoria sin duda por el modo en el que aconteció) del único modo que esperábamos que lo hiciera. Quién no hizo los deberes fue el Barça que no fue capaz de imponer su dominio futbolístico en el marcador, que es dónde vale realmente. No fue capaz de transformar en gol las ocasiones que tuvo y de matar el partido mucho antes, como le viene pasando casi toda la temporada. Y jugártela con un marcador tan corto en los minutos finales ante el Madrid es tener todas las papeletas de que ocurriera lo que pasó.
Siguiendo con el Barça, es evidente que no está bien ni en plenitud. Además con su once titular se impone parcialmente a cualquier rival pero cuando llegan los cambios de Luis Enrique, la pobreza de la plantilla hace que el rendimiento general baje demasiados enteros. Esto hace que no se imponga con contundencia y normalidad a ningún rival a partido completo. Sabemos que la preparación del equipo se ha planificado así para poder llegar en buena forma al mes de Febrero-Marzo. Iniesta hizo más reconocible al Barça pero sigue mostrándose dubitativo y falto de contundencia en ambas áreas. No nos engañemos, el Barça de Luis Enrique ha cedido en precisión de pase y control del centro del campo para centrarse en contundencia y pegada de los tres de arriba. Como ninguno de los tres está a su máximo nivel ni marcan la diferencia como deberían hacerlo, en este tipo de partidos se tiene todas las de fracasar. Es lo que ocurrió. La defensa sufre esta situación también puesto que Mascherano debería ser un suplente de Umtiti y no al contrario; y los laterales tampoco están en su mejor momento. De Ter Stegen no se puede esperar ningún milagro. Es una mediocridad y es difícil creer en una evolución positiva inesperada.  Este Barça errático, con poca precisión, que da pellizcos de monja en ataque resulta muy poca cosa si quiere imponerse en los retos que le esperan. ¿Qué hacer entonces? Obviamente es imprescindible acudir al mercado de invierno para reforzar las tres líneas puesto que la plantilla sigue siendo impropia del que hace poco era el mejor equipo del mundo. Alejarse de la política de fichar medianías (Turan, Denis, Aleix Vidal, André Gomes, Alcacer, etc...) que han empobrecido sobremanera el plantel y que hace que cuando Luis Enrique realiza rotaciones el equipo se caiga .Son necesarios un lateral-central (Ivanovic), un centrocampista bueno y completo (Kondogbia, Oriol Romeu, Paulinho o Banega) y un delantero con gol (Martial, Chicharito, Aspas o Falcao). La idea de Robert es buscar sólo lo primero con lo que el Barça dependerá del estado de forma de los tres de arriba para intentar conseguir algún título. Obviamente ... y de la suerte, si es que no deja de perseguir al R.Madrid.

domingo, 27 de noviembre de 2016

El Barça no reacciona

El Barça no reacciona.-
Esta temporada es la primera de Robert como director técnico. Se intuía que la estrategia del equipo para la misma se basaría en una preparación física que fuera de menos a más, en la confianza de que los nuevos fichajes fortalecieran una plantilla muy discreta. El año pasado se notó demasiado la falta de recambios de calidad en momentos puntuales y decisivos que provocaron que no se ganara la Champions League. Basta recordar aquella eliminatoria lamentable frente al At.Madrid donde los barcelonistas apenas ganaban una batalla individual, no tenían velocidad ni en la cabeza ni en las piernas.  Este verano se fueron sucediendo los fichajes supuestamente pactados entre Robert y Luis Enrique y la verdad es que en lo que llevamos de la presente sesión  tenemos la sensación de que poco o nada se ha mejorado.  Umtiti se salva de la quema pero las lesiones no le están dando continuidad. Los demás no aportan nada positivo al equipo. Estas primeras conclusiones son las que comenzamos a extraer de este primer tercio de liga donde el Barça, con un calendario muy duro como suele ser habitual, casi nunca se ha mostrado intratable ni dominante. Ha regalado puntos de modo irrisorio en casa frente a rivales débiles cuando Luis Enrique ha hecho rotaciones. Éstas han venido tras "parones" por partidos de selecciones nacionales, es decir por virus FIFA. Y aquí no hemos tenido respuesta adecuada del Barça. Los nuevos, entre tímidos y paralizados, no aportan nada. El supuesto fichaje estrella de André Gomes nos ruboriza cuando le vemos en el campo sin personalidad alguna, con la cabeza baja, regalando balones al contrario y sin quere saber nada de la portería contraria. Denis o Alcacer tres cuartos de lo mismo. Paralizados, sin aportar nada.
Es obvio que los principales enemigos del actual Barça son el virus FIFA y la dureza de su calendario; y por eso mismo se nota tanto que el fondo de armario no es resolutivo. Luis Enrique hace lo que debe , ordenando rotaciones pero lo que hay no ha solucionado nada. El virus FIFA, los arbitrajes o la dureza del calendario son factores intangibles para el Barça. Por eso mismo la dirigencia del equipo debería haber tomado medidas para ganar solidez en el plantel y así poder afrontar la temporada con solvencia. En este primer tercio sí que podemos afirmar abiertamente que no se ha logrado. El último ejemplo lo hemos tenido en esta semana, tras virus FIFA, con un partido de liga frente a un Málaga ultradefensivo en el Camp Nou que acabó con un irrisorio empate por falta de intensidad y concentración del Barça, escasez de competitividad, negación absoluta frente al gol y pasotismo generalizado. En Escocia se cumplió el expediente en un choque físicamente muy exigente y al siguiente partido en el probablemente estadio más complicado del Barça en los últimos años como es Anoeta, de nuevo fracaso sobre todo en el juego con errores en todas las líneas, una falta de precisión vergonzosa y sin apenas ocasiones de gol. Podríamos acordar que el gran problema viene en el centro del campo que ni de lejos tiene el peso específico de antaño puesto que André Gomes, Rakitic o Denis Suárez no tienen el nivel de Xavi o Iniesta con 28 años. Busquets sufre tanto como bisagra de ese medio campo que ahora parece hasta malo. Pero para mí existen más problemas. Luis Enrique confía en la enorme calidad y pegada de los tres de arriba. Cuando alguno de estos tres o los tres no están a su mejor nivel, el equipo baja tantos enteros que acaba fallando. Además parece generalizarse la idea equivocada de que no hay que cumplir con unos mínimos en el resto de líneas para que, aún funcionando bien los tres de arriba, el equipo domine las competiciones en las que juegan.
El Barça está a 6 puntos en la liga del R.Madrid. Éste ,como hace en el campo, sigue sobreviviendo gracias al fallo del rival generalmente ; y así le está yendo muy bien. Con los errores lamentables del Barça comienza a ganar una ventaja que en un clásico raro como se dio el año pasado podría ser definitiva para el campeonato si se vuelve a repetir el próximo sábado.
En Anoeta cualquier duelo entre un barcelonista y un local era vencido por el segundo, fuera en la zona del campo que fuera. El empate fue un gran premio visto lo visto. Cierto es que el gol de la Real viene de una falta previa a Mascherano que no se señaló (aunque luego compensó el árbitro al no conceder gol en el remate de Juanmi cuando no existía offside) pero resultó insultante que de nuevo la defensa azulgrana se metiera un gol en propia meta. El Barça perdía la pelota ante  la más mínima presión contraria. ¿Qué fue de la precisión en el pase que era símbolo del juego azulgrana de toda la vida? Ahora se regala la pelota en cualquier línea de modo inaudito. Mucha culpa tienen los nuevos, que parecen no enterarse de nada, pero también los cracks. Tiene que ver con el estado físico y con la preparación que adivinamos planificada para estas alturas de temporada, pero como digo existen unos mínimos a los que nunca deben renunciarse. Mucho trabajo para Luis Enrique por lo tanto pero también para Robert puesto que ahora mismo me resulta indispensable acudir al mercado invernal a resolver los problemas de plantilla que siguen existiendo. Quizás jugadores que tan poco aportan como Turan, André Gomes, Denis, Alcácer; o los menos vistos como Cillesen o Aleix Vidal deban salir y al menos un portero (si saliera Cillesen o Ter Stegen), un lateral-central, un centrocampista y un goleador deberían venir. ¿Lo harán? Ya les digo que no. Quizás llegue algún sustituto para S.Roberto pero no será suficiente. Esto significa que la plantilla seguirá siendo corta y pobre; por lo que sólo una máxima concentración, una reacción de carácter y, por qué no decirlo, una dosis de suerte que nunca parece llegar (no olvidemos que el Barça se ha metido goles decisivos en propia meta o con errores pueriles como hoy Piqué o Ter Stegen en Vigo, las lesiones asolan al plantel y demasiados goles fallados o al palo ) podrían hacer al Barça campeón de liga. Esto es lo que hay ahora mismo. Pero pronto sabremos si el Barça tendrá opciones de repetir título puesto que el clásico del próximo sábado nos revelará la respuesta. Claves: la primera que los azulgranas no se equivoquen de portería y metan los goles en la correcta; y esto no es baladí por lo que estamos viendo desde que comenzó la temporada. La segunda, no cometer errores de bulto ante un equipo que basa sus opciones de ganar precisamente en esto, en aprovechar los errores del rival. Tercera, que los tres de arriba marquen la diferencia. Y cuarto, la máxima concentración y precisión en todas las líneas. Por parte del Madrid, tendrá algunos momentos de dominio con la pelota y generalmente en esas situaciones será menos peligroso, siempre y cuando obviamente el Barça cumpla las premisas anteriores. Su mayor potencial estará en el balón parado (superioridad física y de juego aéreo) y los posibles contragolpes tras fallos de ocasiones de gol del Barça o pérdidas de éste. Como digo, su fuerte general es el aprovechamiento del error rival. Veremos qué sucede.
Por cierto destacar a la Real Sociedad que volvió a hacer el mejor partido del año frente a su rival favorito en casa por octavo año consecutivo.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Duelo de gallos en la liga

DUELO DE GALLOS EN LA LIGA-.
Este fin de semana la liga comenzaba a tomar velocidad con el derby madrileño que finalmente se llevó el R.Madrid por 0-3 en el Calderón.


Triste despedida para el Atleti del que fue su estadio durante décadas. La verdad es que a pesar de lo abultado del resultado no me sorprendió demasiado lo que pasó. En realidad hablamos de dos equipos que se han perfilado de modo muy similar. Ambos juegan buscando el fallo del rival, con una estructura defensiva muy fuerte , con desprecio al balón al que atienden sólo para buscar contragolpes , recurso que ambas escuadras dominan muy bien. Eso y las jugadas a balón parado. Este R.Madrid de Zidane no es tan bueno contraatacando como lo era el de Mourinho por ejemplo pero ha ganado en competitividad porque han regresado a lo que llamo "cultura del gol" , concepto que casi siempre ha impregnado al R.Madrid y a sus equipos. No interesa tanto el juego que es el medio como el fin, que es acertar cara a puerta o al menos poner todo el corazón en el empeño , con una carga de concentración absoluta. Y en eso el R.Madrid es muy bueno. La historia le da  la razón. Zidane lo sabe y sin aportar nada especialmente reseñable en lo táctico sí que ha insistido mucho en este regreso. El francés se limita a aplicar lo que aprendió durante tantos en la Juve cuando a partidos de máximo nivel nos referimos: rigor defensivo, sacrificio colectivo, desprecio por el balón, contragolpe, aprovechamiento del error del rival, máxima concentración en la definición de las ocasiones de gol y dependencia de factores externos como el arbitraje (los errores arbitrales han sido claves para sus triunfos más sonados en el poco tiempo que lleva al frente del Madrid como el gol de Ramos en fuera de juego de la última final de Champions o sin ir más lejos ayer con el penalti inventado para Cristiano que sentenciaba el derby). ¿Cuántos partidos ha merecido perder y ha acabado ganando con goles imposibles, en situaciones descabelladas? Es cultural.  En el área tiran a la primera con el alma y hacen que el instinto predomine. No es casualidad que en muchas ocasiones le funcione tan bien. En este derby en el Calderón volvió a ocurrir. Es cierto que de nuevo un rebote, de nuevo un penalty (inventado por el arbitro), de nuevo situaciones de excepción. Pero todas ellas entran en el juego y el que busca eso desde siempre suele tener ventaja sobre los demás. ¿Y el Atleti? Pues dos equipos tan parecidos que actúan similar corren el riesgo de que el que primero que reciba gol tenga que intentar jugar a otra cosa, a lo que se les da peor: tener la pelota, avanzar líneas y buscar acierto en vez del fallo del rival. Podría haberle pasado al R.Madrid y probablemente hubiera recibido un correctivo del Atleti a la contra pero le pasó a los rojiblancos. Y es que cuando hay que crear fútbol, jugar al ataque y buscar espacios en defensas cerradas ambos sufren mucho. El rebote afortunado que fue gol les hizo mucho daño a los atléticos porque además la carga sicológica de las últimas derrotas en sendas finales de Champions se vuelve muy pesada. El Atleti tampoco tiene cultura de gol y quizás por todos estos factores que expongo volvieron a  errar cara a portería. Griezmann de nuevo perdonó. Y eso se paga muy caro frente al R.Madrid. No aprendieron la lección.

El Barça volvió a fallar en jornada de virus FIFA y con rotaciones (0-0) frente al Málaga en el Camp Nou. Son demasiadas veces esta temporada, demasiadas veces los últimos años. Da la sensación de que el principal enemigo del campeón es el virus FIFA , no los rivales de la competición. Sea como fuere, este problema sólo se puede resolver confeccionando de modo inteligente una plantilla, cosa que el Barça no ha hecho con Robert; y con mucho conocimiento de causa para luego poner en práctica en el campo toda la concentración que se exige para no fallar en este tipo de partidos como fue frente al Málaga. Es de obligado cumplimiento salir a por todas y con el cuchillo entre los dientes precisamente en partidos como estos. Ritmo bajo, cansino y búsqueda abusiva de espacios por medio de combinaciones sin sentido que sólo provocan horizontalidad es lo que en demasiadas ocasiones encontramos en este Barça, incluso cuando los tres genios de arriba juegan juntos. Los andaluces hicieron lo único que se esperaba de ellos. Montar una muralla atrás de dos líneas de 4 y 5 ; y aguardar a que los locales fallaran ocasiones y se obcecaran cara a portería, donde además estaba un Kameni que se convierte en tradicional pesadilla para los atacantes azulgranas. Pero no podemos engañarnos . El Barça tenía obligación deportiva, profesional y moral de ganar este partido. Es cierto que el partido que se perfilaba estaba abocado a un 1-0 o 2-0 fruto de un penalty  o un solitario gol por pura insistencia. Claro que el Barça mereció ganar de sobras y que le anularon un gol legal de Piqué o no le pitaron un penalty clarísimo por agarrón en el minuto 85, pero volvió a suceder lo que tantísimas veces hemos visto ante tantos rivales. El Barça no tiene ni fomenta la cultura de gol que sin ir más lejos tiene el R.Madrid. Su estilo es otro. Esto es indiscutible e incluso loable , pero está tan obcecado en los medios y en el estilo que se olvida muchas veces del fin, que no es otro que el gol. El equipo abusa habitualmente de la sobre elaboración de las jugadas , apenas tira desde lejos con intención, se olvida de las segundas jugadas y así se pierde un valioso recurso que tantas veces ha salvado al resto de equipos, y en odiosa comparación, al máximo rival, como en esta precisa jornada. Cuesta mucho que un rebote te favorezca y se convierta en gol cuando jamás tiras a portería si no es en remate casi irrenunciable y prácticamente a puerta vacía. Esto no conduce más que a un embudo que está costando una sangría de puntos que probablemente tendrá como consecuencia regalar una liga que lleva el nombre del Barça por potencial futbolístico. La mayoria de rivales ya son conscientes de este handicap de los azulgranas y cada vez más se aprovechan de ello. Las enormes murallas defensivas que el Barça tiene que sortear en muchos partidos no deben ser derribadas siempre con buen fútbol de veloces y precisas combinaciones y paredes sino que es necesario añadir al cocktail para que sea ganador otros ingredientes como el disparo de larga distancia, las segundas jugadas, la estrategia en pelota quieta y la máxima concentración en la definición de las ocasiones generadas. No hay más secreto y esto, como digo,es cultural y debe ser fomentado para que se impregne en el desempeño del equipo.
¿Hizo bien en hacer rotaciones Luis Enrique? Obviamente el virus FIFA tuvo que ver. Pero suena trágico que no pueda usar una plantilla que se supone que este año es más amplia y competitiva. Aunque yo afirmo que sigue siendo floja si la comparamos con la de sus grandes rivales locales y europeos. A la vista está. Los nuevos ya se han habituado a esta costumbre nociva de olvidarse de la cultura del gol que en muchos casos tienen por sus clubes de procedencia y que aquí obvian ante la comodidad de aceptar un falso rol de secundarios que no quieren saber nada de la responsabilidad de definir y de hacer gol. Esto es un error , magnificado y evidenciado cada vez más. Y lo triste es que no se mueve un dedo desde la dirección deportiva para solventarlo. Las declaraciones post partido de Luis Enrique o de Robert han sido de apoyo a lo visto, ni un reproche a una nueva decepción. Cierto es que la clasificación hay que mirarla a partir del mes de Febrero-Marzo  pero el clásico puede definir el campeonato antes de tiempo. En la mano del Barça está el destino de esta liga y ahora ya no hay margen de error.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Una nueva etapa: 3 Noviembre 2016, el regreso

UNA NUEVA ETAPA. EL REGRESO.
Comenzamos una nueva etapa cargados de ilusión y optimismo. Sin saber definir si es una afición, una manía, una vocación o una "enfermedad", el fútbol sigue entre nosotros y no podemos evitar continuar estudiándolo. Parecen resueltas las dudas que nos obligaron a parar por prudencia y sirvan estas palabras para anunciar y confirmar que no hemos parado de ver y analizar fútbol.
Dejamos vivas viejas entradas significativas por si precisan refrescar la memoria y viajar hacia atrás. 

Nuevos tiempos corren. El Rey Messi sigue reinando pero puntualmente otros han gobernado también. Es hora de ponernos al día, de que los que quieran contrastar su visión de este hermoso deporte acudan a esta fuente a calmar su sed , a degustar o a simplemente probar algo nuevo. El fútbol es grande , poderoso e irritantemente injusto; pero si no existiera , alguien tendría que inventarlo. Quizás FOOTBIT.CF te ayude a disfrutarlo o a entenderlo mejor. Aquí estaremos.. desde ahora.